Entradas

Donación

Imagen
Como escritora y emprendedora independiente, el apoyo de mis lectores es muy valioso. Si te gusta lo que lees en mis blogs puedes considerar auspiciar este modo de literatura independiente. Tu contribución amorosa y generosa ayuda a restablecer el funcionamiento normal de éstas y otras páginas, el diseño de contenidos, la producción de nuevos vídeos, las transmisiones en vivo, la descarga de recursos gratuitos para todos, las lecturas grupales y los sorteos de regalos y sesiones personalizadas. Edito todos mis libros en formato artesanal.  Podés conocer más sobre ellos en mi página web. Si te gustaría convertirte en colaborador o auspiciante permanente, consulta lo que recibes a cambio por correo electrónico. La donación simbólica es de ARS 150, pero tu puedes pagar desde cualquier lugar del mundo en tu moneda al cambio del día. Puedes usar tu tarjeta de débito o crédito, homebanking o efectivo en un puesto de Pago Fácil Equivale aproximadamente a USD 3.33 o eu...

Sobre perros y ovejas

Imagen
Cada vez que paso meses sin vender un libro, me consuelo pensando que los grandes escritores murieron pobres y solos, y que su reconocimiento y su fama llegaron después de su muerte; o me cuelgo del dicho que dice: ‘nadie es profeta en su tierra’ . Una no escribe para ser famosa, aunque sueñe que sus libros sean aceptados por una editorial y vendidos en todo el mundo.  En realidad, lo que todo escritor necesita es ser leído, sentir que sus textos viven en el corazón del lector y respiran en su mirada.  Lo mismo sucede con quien pinta cuadros o hace esculturas; queremos que nos hagan un lugar en sus casas, en sus corazones y en su tiempo. Sin embargo, en una era tan ‘individualista’ donde cada quien se ocupa sólo de sí mismo, el individualismo no es más que una fachada para justificar la indiferencia, la falta de compromiso y la incapacidad para relacionarse profundamente con los otros. Este falso individualismo que hace que cada quien se ocupe sólo de...

De crisis y culpables

Imagen
Nací en septiembre de 1964 en San Juan, Argentina.  Crecí escuchando quejas sobre la crisis económica, el gobierno de turno o el gobierno anterior que dejó su herencia de deudas y arcas vacías.  Si no era la culpa del gobierno de turno, había sido la culpa de los colonizadores españoles, de las invasiones inglesas, de los gauchos flojos, de los inmigrantes que vinieron a quitar lo mucho que había en este país para compartir o del país del norte que condiciona las decisiones de muchos gobiernos latinoamericanos. Como descendiente de inmigrantes españoles que escapaban de la guerra, Franco o la hambruna, me crié con ideas de carencia, esperar lo peor y guardar el postre para días de gloria. En mis 54 años no recuerdo una época de bonanza o de ‘no crisis’, siempre hay alguien reprochando que hubo una época mejor. En mi vida adulta, laboral y profesional, mis únicas épocas de bonanza transcurrieron mientras trabajaba para empresas  o universidades extranjeras (ang...

De virus, contagios y libertades

Imagen
Suponemos que gran parte de la población sabe leer y escribir, sin embargo pocas personas leen realmente lo que están viendo en formato de texto y pocas personas son conscientes del alcance de sus palabras cuando escriben. El acceso a la información parece ser libre, a través de internet y redes sociales: podemos visitar galerías de arte, visitar bibliotecas, hacer cursos virtuales y descargar más libros de los que tenemos tiempo de leer.  Pero, ¿somos libres de elegir qué leer? Cuando aún no existía internet, los gobiernos y los grandes capitales manejaban el pensamiento popular a través de los diarios, los dibujos animados, los programas de televisión y los materiales de lectura distribuidos gratuitamente en las escuelas.  En época de guerras y hambruna, Popeye comía espinaca en latas para volverse fuerte y tener muchos músculos.  No era sólo una idea creativa del caricaturista, sino una estrategia de gobierno para que los niños consumieran verduras. Es increíb...

Sobre coherencias, corderos y fanatismos

Imagen
Una y otra vez nos sumamos a algún bando, discriminamos, juzgamos, condenamos, señalamos y hasta negamos el saludo a quien no piensa igual que nosotros, porque de algún modo, cada quien se cree dueño de la razón y su verdad prevalece sobre el otro. Hay una palabra clave que nos falta: respeto, como aceptación de la pluralidad e individualidad de cada persona.  En este país nos gritamos, nos agredimos, nos condenamos desde veredas opuestas, como hinchas en una cancha.  Nos divide la política, el futbol, los derechos humanos, la vida, la muerte, el aborto, la sexualidad, la religión, el color de piel, nuestros ancestros, nuestro poder adquisitivo y hasta la inclinación por el asado y el fernet. Cualquier persona que piense diferente, sienta diferente, milite en otro partido político, practique otra religión o se atreva a emitir una opinión diferente a la nuestra, podrá ser agredido, discriminado, aislado, segregado o reprendido de alguna manera. No tenemos coherencia n...

Yo no paro, yo me levanto - #8M

Imagen
El paro, el piquete o la huelga no son métodos con los que yo esté de acuerdo.  Creo que hay otras maneras de reclamar, pedir, hacer valer o manifestarse sin perjudicar a otras personas.  Porque mi derecho termina donde comienza el derecho del otro. En esta sociedad machista, no sólo por culpa de los hombres, sino también por culpa de mujeres que crían machistas, nos queda mucho por aprender, cambiar y respetar. Creo que parar, desaparecer y tomar una actitud pasiva no es la manera apropiada de hacer valer nuestros derechos como mujer.   Si apago la luz para reclamar por más luz, en realidad, estoy aumentando la oscuridad. En el día de la mujer propongo que todas las mujeres hagan valer su energía femenina y la hagan visible y manifiesta en toda actividad que hagan.  Yo, por ejemplo, elegiría vestirme con pollera o vestido, usaría mis tacones rojos, me pintaría los labios de ese color que nunca me animo y usaría un perfume tan femenino que nadie pasarí...

‘Por su bien’

Imagen
Preceptos, decretos, sentencias, prejuicios…  Cada quien hace de su verdad una ley  y se cree con derecho de ser juez y parte en los pecados mundanos de los otros. Ella dice que su corazón a Jesús le pertenece.  Ella cree que llevar su nombre es una cruz que carga desde que llegó a este mundo.  Ella creyó que su familia era su ley.  Ella se dejó crucificar cuando la traición terminó de lastimar su corazón en pena. Ella cree que está pagando sus culpas y pecados según los mandos de quienes alegan ser dueños de la razón. Por su bien, fue guardada bajo siete llaves, despojada de toda dignidad, respeto o consideración. “Ya era hora”, decían, de aquietar su osadía, de domesticar su soberbia y amansar sus bríos de mujer independiente.  En pleno siglo XXI, aún se cree que una mujer sola es un peligro para sí misma y porque no, para los otros. Intento recordarla altanera y desafiante.  Trato de rescatar sus manualidades, sus manos enseñándom...