jueves, 5 de septiembre de 2013

Puntos de vista

A vos que me pedís que ponga buena onda, que querés convencerme de que sólo es cuestión de actitud, que pensás que exagero, que mirás a otro lado o que simplemente no entendés cómo alguien puede pasar tanto tiempo entre el borde del abismo y el abismo mismo, a vos te pido que juguemos un juego de roles:

Cerrá los ojos e imaginá que durante un mes perdés todas las comodidades que tenés: eso incluye tu casa, tu coche, tu home theatre, tu dvd, tu televisor, tus electrodomésticos, tu alacena con las provisiones necesarias, tu ropero con la ropa y calzado que te gusta, tu cuenta en el banco, tu tarjeta de crédito, tu sueldo, tu trabajo, tus salidas, tus paseos, tus compras, tus regalos, tus comidas preferidas y tus pequeños gustos.

De repente estás en un lugar que tiene apenas lo básico, nadie más vive contigo, no sabes cuándo tendrás dinero, tampoco sabes dónde irás a fin de mes cuando venza el contrato de alquiler, nadie te espera, no esperas a nadie, no cuentas de forma certera con ayuda, sólo tienes tu fe y la providencia divina. Recuerda que has perdido todo lo que antes tenías, tienes que mantenerte firme, feliz, positivo y esperanzado, sin nada más que tu fe y tu capacidad y creatividad para sobrevivir.

Ahora multiplica este mes por 24 meses, es el tiempo que llevo en esta situación. A esto le agregas una enfermedad crónica e incurable por la que tu metabolismo se acomoda según las comodidades y la dieta que puedas darle. Te libro de mi pasado, de mis penas, del contexto y de la suma de tiempos difíciles. Sólo te pido que en tu imaginación proyectes esta imagen y situación durante 24 meses, durante 730 días.

Si todavía crees que no es para tanto y que basta sólo una actitud positiva para cambiar una situación así, entonces pasemos del juego de roles en tu imaginación a un cambio de roles en la vida real. Después charlamos.

Susie
Entre el 4 y 5 de septiembre de 2013
Cansada, exhausta y esperando un milagro.