domingo, 3 de marzo de 2013

De Circo y Caravanas


Inevitablemente hoy, al leer los posts que se propagan en FB o leer los artículos de los diarios, mi memoria se remonta a 1978.  Yo estaba viviendo en Buenos Aires y cursaba segundo año de la escuela secundaria.  Recuerdo el fervor de la gente con el Mundial de Futbol, recuerdo la Avenida Cabildo hecha una marea humana de celeste y blanco y la emoción que hasta mí me contagiaba.  A nadie le importaba que el gobierno fuera militar, a nadie le importaba que nos habían “conseguido” la copa para mantenernos contentos y distraernos.  Lo único que importaba era salir a la plaza y festejar porque el pueblo Argentino era el mejor y lo demás se podía olvidar, ignorar o dejar para otro momento.

En un pueblo del interior se hace una caravana por las calles y no se habla de otra cosa que del cetro vendimial, una reina bella por cierto, pero una manipulación política que siempre se negocia entre los diferentes departamentos y el gobierno provincial.  Una reina que sabía que iba a ser reina antes de que todo empezara.

Me pregunto hasta qué punto la sociedad  se ha vuelto decadente y falta de cultura.  Se celebra, se hacen caravanas, porque hay una nueva reina, un nuevo campeón de boxeo o porque hay dos días feriados para festejar el carnaval en la plaza del pueblo o porque algún equipo de futbol favorito ganó un partido.  No quito merito a la reina o al campeón.  Pero no he visto que se hagan caravanas por un estudiante que obtuvo el mejor promedio de todas las escuelas, tampoco he visto una caravana por un deportista que ha logrado medallas a nivel nacional o internacional sin mediación ni propaganda política de por medio, no he visto que se hagan caravanas por escritores o educadores.

La manipulación política y de los medios llega a tal punto que aquel, que como yo, no celebra, es considerado un amargo.  Sin embargo el resto se olvida de los problemas, de lo que el gobierno local,  regional o nacional, está haciendo mal.  Nos trajo fiesta, nos trajo reinado, nos trajo la certeza de que somos mejores que otros.  Es increíble como cada mes, cada semana hay alguna noticia frívola que capta la atención de todo el pueblo o de cada pueblo y dejamos de prestar atención a las cosas urgentes, a las cosas importantes, a las cosas no resueltas.

Susana
02 de marzo 2013
Ni siquiera es pan y circo, es simplemente circo.