lunes, 2 de diciembre de 2013

Muertes famosas

Cuando alguien famoso muere, las fotografías y publicaciones se vuelven virales.
Si por cada persona simple y común que muere en nuestro pueblo, provincia, país o continente, publicáramos al menos una foto, una frase, las redes sociales estarían más que saturadas.
Yo creo que es mucho más valioso, usar el tiempo y el espacio en la red para valorar, venerar y honrar a quienes aún vivos hacen de esta vida un espacio sagrado.
Susie ©

jueves, 5 de septiembre de 2013

Puntos de vista

A vos que me pedís que ponga buena onda, que querés convencerme de que sólo es cuestión de actitud, que pensás que exagero, que mirás a otro lado o que simplemente no entendés cómo alguien puede pasar tanto tiempo entre el borde del abismo y el abismo mismo, a vos te pido que juguemos un juego de roles:

Cerrá los ojos e imaginá que durante un mes perdés todas las comodidades que tenés: eso incluye tu casa, tu coche, tu home theatre, tu dvd, tu televisor, tus electrodomésticos, tu alacena con las provisiones necesarias, tu ropero con la ropa y calzado que te gusta, tu cuenta en el banco, tu tarjeta de crédito, tu sueldo, tu trabajo, tus salidas, tus paseos, tus compras, tus regalos, tus comidas preferidas y tus pequeños gustos.

De repente estás en un lugar que tiene apenas lo básico, nadie más vive contigo, no sabes cuándo tendrás dinero, tampoco sabes dónde irás a fin de mes cuando venza el contrato de alquiler, nadie te espera, no esperas a nadie, no cuentas de forma certera con ayuda, sólo tienes tu fe y la providencia divina. Recuerda que has perdido todo lo que antes tenías, tienes que mantenerte firme, feliz, positivo y esperanzado, sin nada más que tu fe y tu capacidad y creatividad para sobrevivir.

Ahora multiplica este mes por 24 meses, es el tiempo que llevo en esta situación. A esto le agregas una enfermedad crónica e incurable por la que tu metabolismo se acomoda según las comodidades y la dieta que puedas darle. Te libro de mi pasado, de mis penas, del contexto y de la suma de tiempos difíciles. Sólo te pido que en tu imaginación proyectes esta imagen y situación durante 24 meses, durante 730 días.

Si todavía crees que no es para tanto y que basta sólo una actitud positiva para cambiar una situación así, entonces pasemos del juego de roles en tu imaginación a un cambio de roles en la vida real. Después charlamos.

Susie
Entre el 4 y 5 de septiembre de 2013
Cansada, exhausta y esperando un milagro.

lunes, 29 de julio de 2013

Apuntes sobre el suicidio




El suicida no es una persona insensible y egoísta, a quien nada la importan las personas que lo aman y a quienes ama.  Por el contrario, es tan sensible que el dolor se hace textualmente insoportable.  Y es probable que sumado a la pena de no poder lograr lo que necesita para sí mismo, está la decepción de no poder ser o no poder dar aquello que los demás esperan de él.
En realidad, no es que nada le importe, todo le importa mucho más de lo que todos pretenden.

Soledad Lorena©
Julio 29, 2013

miércoles, 17 de julio de 2013

Comunicación



Creo que mientras más inteligentes son los celulares, menos usan las personas su propia inteligencia.  Mientras más aplicaciones tiene un teléfono, menos aplican las personas su capacidad de comunicación.

Me asombra como Facebook ha perdido todo su potencial; aquellos que “usan” FB desde su celular, apenas si ven un par de novedades, quizá algún comentario aislado.  Poco saben de las vidas de sus contactos, de sus sentimientos, del significado detrás de sus imágenes o sus publicaciones.  Fb ha pasado a ser un simple sustituto del chat que antes usábamos, una aplicación gratuita para enviar mensajes.

Creo que eso es una muestra de la desidia, de las pocas ganas, de la comodidad y de la superficialidad de las relaciones humanas.

Sigo siendo de ese 5 o 10% que cree en el valor de una imagen, que respeta el poder de la palabra y que prefiere la soledad en la profundidad del océano al banal reflejo que flota en la superficie del agua.
Susie ©

jueves, 25 de abril de 2013

Reflexiones entre ánimos revueltos



Todos se quejan de  esta “señora” que carece de don de gente, respeto, cultura, educación y sentido común.  Me incluyo, muchas veces inevitablemente me quejo porque estoy cansada de esta democracia que no es tal.

Sigo pensando que si puede hacer abuso del poder es porque hay demasiados habitantes de este suelo que validan “el modelo”, y que apoyan a esta pandilla a cambio de no tener que cambiar su vida tan cómoda.

Alguien dijo que cada pueblo tiene el gobernante que se merece, que el gobernante de turno es la expresión clara de la “personalidad” de un país, de su pueblo, y entiéndanse como su pueblo a la mayoría de las personas que viven bajo esta bandera.

No estoy de acuerdo para nada, con lo que está sucediendo y me asusta hacía dónde vamos, pero creo que el único cambio posible es desde la consciencia individual, desde las casas, desde la familia y sólo se puede lograr a través de la cultura y de la educación.

Yo pregunto: ¿quién quiere cultura y educación?  ¿Quién quiere estudiar, sacrificarse, invertir tiempo y esfuerzo para aprender, para adquirir nuevas destrezas?  Si la mayoría de la gente pide “certificados y diplomas”, papeles que los habiliten en otras etapas de la vida.  Si los docentes que amamos el proceso de enseñanza/aprendizaje y valoramos la calidad del mismo, somos visto como desertores del sistema, como anticuados y exigentes, como inadaptados a una sociedad que está acostumbrada al facilismo.

Yo pregunto: ¿el gobierno roba?  ¿Quién y cuántos no lo hacen cada día?  ¿Quién no se queda con  un vuelto?  ¿Quién no acepta cometas en su trabajo?  ¿Quién no se roba las fotocopias en el trabajo?  ¿Quién no se roba los insumos de librería, artículos menores que se venden y nadie nota un poco menos en el stock?  ¿Quién no se roba el sueldo pasando el 80% de su tiempo chateando o revisando FB en horario de trabajo?  ¿Quién no usa el teléfono o el vehículo de la empresa para usos particulares?  El argentino tipo, el modelo conocido en todo el mundo, se roba los vasos del boliche, las toallas del hotel, las mantas y almohadas de colectivos y aviones y todo lo que puede llegar a pasar desapercibido.   
Luego lo muestra y comparte como un trofeo, porque total, si ellos roban, “yo también robo”, dice cada uno como justificación.

Yo pregunto: ¿mienten?  ¿Quién no miente en su trabajo, en la escuela, en el terciario, en la vida de todos los días?  ¿Quién vive en forma coherente ejerciendo la verdad en la palabra y las actitudes?  Si la mayoría de los argentinos tienen un manual de excusas: para faltar al trabajo o a clase, para llegar tarde, para no hacerse cargo de lo que corresponde, para lo que usó sin permiso, para lo que rompió por descuido.

Supongamos que tantos 18A, M, J o combinación cualquiera, resulta en un cambio de líderes, ¿cuántos argentinos respetarían a quien está en el poder?  ¿Cuántos estarían dispuestos a ser honestos, responsables, decentes y solidarios?  ¿Cuántos estarían dispuestos a insertarse en un modelo laboral donde la exigencia individual y la actualización profesional son la clave del buen desempeño?

La semilla de la mala educación, del facilismo, de la no cultura, de la ignorancia y de la avivada argentina, está ya sembrada (y con fertilizante) en la mente de millones y millones de niños y adolescentes que se harán cargo de lo que queda.

Cada casa es un pedacito del país, un semillero para la sociedad.  Cada aula es un fragmento más grande, un lugar de entrenamiento, un modelo y un espejo de lo que sucede dentro y fuera de las casas.

Soy docente porque amo la docencia, siempre fue un hobby y últimamente ha sido la única posibilidad de un ingreso que ni siquiera me permite vivir dignamente.  Ya no tengo ganas de dar clases.  Me espanto cada vez que intento trabajar en un aula o en un curso.  Sin importar si es nivel secundario o terciario, privado o estatal, la situación es siempre la misma y éste es el diagnóstico de la sociedad, de las casas, de las familias:
  •  La mayoría de los alumnos no maneja conceptos básicos de matemáticas y/o lengua.
  •  La mayoría de los alumnos no puede interpretar consignas.
  •  La mayoría de los alumnos no sabe ni quiere hacer lectura comprensiva.
  •  La mayoría de los alumnos revisa FB, escucha un partido, la radio o música, charla, hace chistes y sólo quiere pasarla bien dentro del aula.
  • La mayoría de los alumnos no puede pasar un buen examen a carpeta abierta, porque no saben pensar, razonar, asociar y no tienen idea de dónde tienen que buscar las respuestas.
  • La mayoría de los alumnos quiere un profesor que sea bueno y canchero, que no exija y que apruebe los exámenes con el mínimo requisito.
  • La mayoría de los alumnos no sabe estudiar y piensa que estudiar no tiene ningún sentido porque sin importar sus aptitudes, el hecho de que consiga trabajo dependerá de otros factores.
  • La mayoría de los alumnos no sabe redactar un párrafo con sentido y sin errores.
Y como dije antes, estamos hablando de jóvenes y adultos, de gente que ya está inserta en el mercado laboral o que pronto lo estará.

Por eso, si sos honesto/a, trabajador/a, responsable y consciente, tenés que convertirte en sembrador, en tu casa, en el vecindario, en la escuela, en el terciario, en el trabajo.  Se siembra con la palabra, pero el verdadero trabajo se hace con el ejemplo.  Y si los matones van por las escuelas y los barrios lavando cabezas, deberemos comprar colores que no se laven y pintar nuevas ideas.  De otro modo, mientras sigamos buscando lo fácil y barato, no habrá modo de salir de esto.

SL
25 de abril de 2013



lunes, 15 de abril de 2013

Sobre Boston y otras tragedias




La gente en todo el mundo está tan loca, hay tanto enojo, tanta bronca, tanta sed de venganza y de justicia del peor modo. La gente está ocupada en criticar, acusar, discriminar, atacar que olvida su propio rol en la historia.
 
El camino es mirar hacia adentro para así cuidar lo que abrimos hacia el exterior. Mirarnos, aprendernos, mejorarnos, crecer y sólo entonces cuidar lo que decimos, lo que hacemos, lo que damos.
 
La única manera de cambiar este mundo es cambiarnos a nosotros mismos, es generar paz en cada actitud, en cada palabra, en cada pensamiento.
 
Ningún lugar es seguro si las personas no generan seguridad y paz en su corazón y en sus casas.
 


People are so mad all around the world, they are full of anger, and they are seeking for revenge and justice in the wrong way.    They are all trying to show who is right, they are busy criticising, bullying, attacking and they forget their own role in history.


We should all look inside and be careful as how we open ourselves to the world outside.  We should look at ourselves, we should improve and grow so that then we can take care of what we say, what we do, what we give.

The only way to change this world is to change ourselves, to bring peace with each attitude, word and thought.

No place is safe if people do not bring safety and peace to their hearts and homes.